Graffiti de Isabel Sarli en Villa Pueyrredón. Foto

Imágenes ©BA Inspiration.

Los cafés que quieren venderse como ‘de barrio’ o ‘porteños’ sobran, pero los que se sienten así genuinamente son tan escasos como valiosos.

Entre ellos cuento desde hace algunas semanas a El motivo: un típico bar de esquina en la zona de Villa Pueyrredón que, dicen, es famoso por sus tostados de jamón y queso (digo “dicen” porque mi vegetarianismo no me dejó probarlos, pero el de queso que probé estaba genial).

Mostrador del bar con Luis Escobar, dueño. Foto

Digo típico bar de esquina porque tiene todo: el mostrador de madera, la balanza de colección, la clientela canosa y fumadora, fotos de Gardel y hasta un cartel advirtiendo a las personas que no escupan o jueguen por dinero que si uno no viera al dueño del bar pensaría que es un detalle de utilería.

El dueño en cuestión es Luis Escobar, que me contó que empezó lavando copas a los 14 años y que pasó por varios bares antes de llegar al barrio. Está allí desde hace 45 años (!) y la increíble heladera de madera que tiene en el local lo acompaña desde entonces (según cuenta, nunca necesitó reparación).

La visita a El motivo es una buena excusa para andar por Pueyrredón. Desde que empezó a construir una pequeña obra en la calle Artigas, mi co-protagonista cultivaba un cariño por el barrio que insistía yo adoptaría el día en que moviera mis huesos hasta allí para recorrerlo, y las fotos que comparto abajo demuestran que me conoce.

Lo más y menos notable de éste es que se siente como eso: un barrio, esa construcción social que involucra una serie de valores y sentidos comunitarios que fueron desapareciendo de la mayoría de las comunas de la ciudad.

El motivo está en una esquina en la intersección de las calles Zamudio y Av. del Carril.