Lavadero retratado en el libro Locales. Foto

Todas las fotos ©Gustavo Sancricca

Alrededor de la fecha en la que fue presentado en el Museo de arquitectura (en noviembre pasado), probablemente comenté el libro Locales con cada persona con la que me crucé.

La idea de por sí es irresistible, pero creo que lo que la hizo tan atractiva fue su ejecución.

Una de las preguntas que le hice a Gustavo Sancricca, fotógrafo e impulsor del proyecto, fue cómo fue el proceso, que se traducía en cuánto tiempo tomó realizar este trabajo. Me respondió que las primeras fotos, los primeros acercamientos, fueron en 2009. Y en ese dato veo una gran coherencia.

Estas tiendas y estas personas hablan de un modo de hacer las cosas, de una forma de ver la vida. Y el retratarlas con respeto demanda una introducción a ese modo de hacer; porque tratarlos como una anécdota del marketing nostálgico, darles un espacio de diez minutos en Instagram, hubiera dado un resultado sin el relieve que tienen estas imágenes.

Afortunadamente no fue el caso, y a unos meses de su lanzamiento este trabajo mantiene una resonancia, una vibración admirable. Sancricca cuenta debajo más sobre el proceso y sus aprendizajes en la creación de Locales.

BA Inspiration (BAI): ¿Qué te atrajo de estas tiendas tradicionales?
Gustavo Sancricca (GS): En un principio me atrajo mucho descubrir estos espacios. Las continuas construcciones y modificaciones en la cuidad hacen que sea difícil encontrar lo que recordábamos de ella. Me atrae el modo en que se relacionan con sus productos, con sus clientes. Un estilo de transacción simple y concreta sin estrategias o especulaciones relacionadas con el marketing. Son locales donde el producto que comercializan habla por sí mismo. Me interesan también la variedad en los estilos arquitectónicos, sus vidrieras y mobiliarios.

BAI: ¿Cómo fue el proceso de producción?
GS: Los primeros retratos fueron hechos en 2009, sin más intención que la de registrar estas tiendas y a las personas que allí trabajan. Esa etapa fue muy importante porque me sirvió como aprendizaje para abordar este trabajo en relación al trato con los comerciantes. Fue también significativa con respecto a algunos aspectos técnicos de la fotografía, ya que durante ese periodo realicé tomas con diferentes soportes hasta encontrar el que mas se adecuó a las condiciones de esa labor. Durante los años 2013 y 2014 continué fotografiándolos, ya con la idea de que un libro sería un soporte ideal para el material. Y el 6 de noviembre de 2014 se presentó Locales en el Museo de Arquitectura de la Cuidad de Buenos Aires (Marq).

“(Estas tiendas tienen) un estilo de transacción simple y concreta sin estrategias o especulaciones relacionadas con el marketing. Son locales donde el producto que comercializan habla por sí mismo”.

BAI: ¿Qué respuesta tuviste de los propietarios? ¿qué aprendiste en el proceso?
GS: En un principio, algunos de los propietarios no comprendían por qué me interesaba tanto en sus locales y mi afán por fotografiarlos. Creo que les generaba desconfianza que alguien dedicara tiempo y trabajo sin una remuneración o paga a cambio. En otros casos, participaron del proyecto con gusto desde el comienzo. Y en todos los casos el resultado fue muy gratificante: al ver el trabajo concretado y plasmado en un libro, se sintieron homenajeados, halagados. Asistieron a la presentación, y son personas con las que hoy mantengo un vínculo.

BAI: Decís que “los personajes y los espacios se funden en una situación mimética en donde nunca podemos identificar causa y consecuencia”. ¿Por qué te parece que estas personas tienen una relación tan fuerte con estos espacios?
GS: Porque fueron en muchos casos creados por ellos mismos o por su familiares, son parte de su cotidianidad. Tienen la relación mimética de alguien que en el transcurso de los años se relaciona apasionadamente con algo o con alguien. Esos locales existen por que esas personas estuvieron y están.

“(Las tiendas simbolizan) un modo de vida distinto, en el que el tiempo y las tendencias no son condicionantes en la elaboración de un producto o en su forma de venta, ni en la relación entre las personas. Es un modo de vida silencioso, que cultiva lo perdurable”.

BAI: Hablás de estos locales como “rastros de otro modo de vida”, ¿cómo describirías ese modo de vida que simbolizan? ¿en qué se diferencia del de ahora?
GS: Es un modo de vida en el que el tiempo y las tendencias no son condicionantes en la elaboración de un producto o en su forma de venta, ni en la relación entre las personas. Un modo de vida silencioso, que cultiva lo perdurable. Esa es la razón por la cual muchos de estos locales siguen intactos, activos a través de los años, a través de décadas. Ellos, los que no sintieron la necesidad de trasformarse continuamente según las leyes del mercado y la especulación inmobiliaria, forman parte de nuestra identidad porteña.
El libro se consigue en los siguientes puntos de venta:

Puntos de venta del libro Locales. Foto

Links
www.Sancricca.com.ar
Fbk/ProyectoLocales